viernes, 6 de marzo de 2009

Circle Jerks en Chile: La leyenda del hardcore saldó su deuda

La expectación para este concierto era mucha. Luego de haberse cancelado la fecha que tenía programada para diciembre de 2008, Circle Jerks por fin confirmaba la visita a esta larga y angosta faja de tierra. La banda, que este año cumple 30 años de trayectoria, se presentaría en el Teatro Novedades, en un espectáculo que muchos llevaban largos años y hasta décadas esperando.
La tarde del 4 de marzo comenzó con la presentación de la banda Sub Radical, quienes, como se había anunciado anteriormente, tocarían alrededor de 30 minutos. Su actuación se caracterizó por el mal sonido, lo cual pareció no ser tanto culpa de ellos como de la falta de profesionalismo y preparación de la gente encargada del sonido. Supongo que cosas como éstas seguirán pasando si es que eventos como éste no se empiezan a tomar con la seriedad suficiente.
No pasaron ni diez minutos desde que comenzaron a tocar y, debido a un problema que ocurrió con el bombo de la batería, la banda tuvo que dejar de tocar. Una lástima ya que de seguro esta gran banda tenía preparado un set list avasallador, lo necesario para encender los ánimos de los pocos asistentes que a esas alturas habían llegado al Novedades. “Rápido (me voy)”, “Autodestrucción” y “Directo” fueron algunos de los pocos temas que alcanzaron a ejecutar, antes de finalizar su actuación que tuvo más de pena que de gloria.
Pasadas las 20 horas llegó el turno de los BBS Paranoicos, quienes sin más preámbulos comenzaron su show, el que contó con una considerable dosis de canciones de la primera etapa de la banda. El cuarteto encabezado por Omar Acosta apeló a la nostalgia de los asistentes, disparando potentes ofensivas de la talla de “Tan lejos”, “Libertad Condicional” y la impecable “Crisis”. Esto fue matizado con parte de su material más reciente, como “Cristales”, “Ruidos” o el hit radial “La Rabia”, de su último disco a la fecha, “Antídoto”.
En general, el público respondió de buena forma a la actuación de los estandartes nacionales de Hardcore Melódico. Sin embargo, hubo quienes no escatimaron insultos contra la agrupación, tildándolos, entre otras cosas, de “taquilleros”. Desde el lanzamiento de su último álbum, la banda ha ido suavizando su sonido, lo cual le ha permitido llegar a públicos más masivos e incluso tener un video rotando frecuentemente en un canal del cable. Al parecer la “fama” de la que gozan hoy en día y el notorio giro que tuvo la agrupación, es un pecado que difícilmente será perdonado por un segmento importante de sus antiguos seguidores.
A medida que corrían los minutos el sonido de los BBS fue mejorando. Hacia el final de la presentación, Alberto, vocalista de Sub Radical, se subió al escenario para acompañar en las voces de “Corazón al barro”, tema que abre su ya mencionado y conflictivo último disco. Con el tema clásico “Mentira”, la agrupación se retiró de la escena dando paso al plato fuerte de la noche.
Escapándose a la norma a la que se está acostumbrado, los Jerks tardaron sólo unos minutos en entrar en juego. Pasadas las nueve de la noche, acompañados por una intro de la Pantera Rosa, el veterano Morris (voz), Hetson (guitarra), Schloss (bajo) y Fitzgerald (batería), tomaron sus posiciones y dieron inicio a la función. El comienzo fue con “Question Authority” de su alabada placa de 1982, “Wild in the Streets”. El hardcore de la vieja escuela se apoderó del Novedades y al instante se desató un pogo de proporciones. La gente bailaba y gritaba eufórica cada una de las piezas de la clásica banda californiana. A mi juicio en ese entonces el sonido era bastante aceptable, nada comparable con las verdaderas torturas que se han padecido en ocasiones anteriores como, por ejemplo, en la visita que nos hizo Misfits el año pasado.
Los Jerks tienen a su haber uno de los discos más imprescindibles dentro del hardcore: el “Group Sex” (1980). Aunque desde la fecha de su lanzamiento han pasado casi 30 años, este disco siempre ha sido parte fundamental de sus presentaciones en vivo; en su primera función en Chile esto no fue la excepción. Temas como “Behind the door” o las bipolares “Back Against The Wall” y “I Just Want Some Skank”, junto a la inseparable “Beverly Hills”, se encargaron de recordar a la muchedumbre por qué ésta merece pasar a la historia como una fecha memorable.
La dinámica del show fue con varias pausas entre canciones, en las que la banda aprovechaba de recomponerse del gran desgaste que significa llevar a cabo una presentación tan enérgica. Morris, quien ha tenido serios problemas de salud debido a una diabetes, interactuó constantemente con el publicó, dialogando distendidamente acerca de su paso por Black Flag, entre varios otros temas. Él, un verdadero ícono del hardcore punk con más de 30 años en actividad, es la prueba viviente de que en esta movida no hay cabida para egos enormes. Ni su envidiable trayectoria fue capaz de eclipsar la humildad y empatía con que abordaba a la fanaticada.
La noche siguió con otros temas que no podían quedar fuera como “In Your Eyes” y “Letter Bomb”, mientras que con “Red Tape” la locura alcanzó aún más adhesión. Todo esto gracias a la estridencia de los rugidos de Morris, a quien poco le importaba estar a las puertas de cumplir 57 años, cuando con una energía desaforada gritaba “Tax this, tax that, ¡no more red tape!”. A quién no le gustaría llegar a esa edad con la vitalidad que demuestra el vocalista de los Circle Jerks. Por otro lado, un inquieto Hetson hacía de las suyas desplazándose sobre el escenario, con saltos incluídos, sin aflojar en ningún momento.
Otro de los puntos altos de la noche fue cuando Morris invitó a la gente de Sub Radical para que le acompañara en las voces en “Wild in the Strets”, uno de los temas más pedidos de la noche. Una vez arriba del escenario el trío parecía estar en otro planeta, ya que difícilmente podrían haberse imaginado estar parados al lado de uno de sus grandes mentores y más aún, en esas circunstancias particulares.
En la noche del miércoles también hubo cabida para los covers. Uno de ellos fue el homenaje que le brindaron a los Creedence Clearwater Revival con la versión de “Fortunate Son”, que aparece en el disco “VI” de 1987. Más cerca del final del show, los Jerks comenzaron a despedirse con una seguidilla de canciones de la primera etapa de Black Flag, período en el que Keith Morris se hacía cargo de las voces. “Depression“, “Gimmie gimmie gimmie”, “Revenge” y “Nervous Breakdown” sirvieron para dar término a una jornada que quedará en la retina de quines estuvimos presentes.
Gente que nunca imaginó tener a tamaña agrupación pisando nuestro país, vio agradecida como uno de los pilares esenciales de la escena californiana de principios de los 80, saldaba su deuda con el público sudamericano en general, y con el chileno, en particular. Por la delicada salud de Morris, es difícil pensar en una segunda visita de los Jerks a futuro. Pero si esto llegase a suceder, asistir a ese show será un deleite, nuevamente.

3 comentarios imbeciles:

Milo dijo...

Espero q hayan gritado y pogueado en nombre mio. Que envidia les tengo hijos de puta!!!!!!!!!
Saludos desde la Europa!

Anónimo dijo...

http://nuclear_horror_138@live.cl

jajajajaja yo gritaba takillero kn un amigo a los bbs kuliaos fomes
ni un brillo los vendios reculiaos weones sobrevalorads esa wea de apoyar la escena nacional es una cosa pero apoyar el pop marikon es otra existen cientos de bandas ke me recian ese puesto komo kixa anarkia-machukaos-8 bolas-
subradical muy merecido....
ahh y aparte de la alegria de haber visto a una banda ke esperaba desde mucho tiempo fue estar al lado del sako wea de los hediondos kuliaos pasaos a chapulinas de los fiskakas ad hok, mi kerido marikoncito alvaro españa k muchos punkys chapulinas soñarian kon ke los mokeara y le daban la mano al peaso de fome kuliao ....kedaba pa la kaga el weon kuando le gritaba weas jakjakjakj por lo demas circle jerks algo hermoso weon igual ke bad brains...seria
ah tbn vi al edo kjakja

Milo dijo...

No entendi...fue bueno o malo haber estado al lado del Alvaro España?